¿Conoces a José Soriano?
16 marzo 2009
Por Maicu Alvarado
Las mareas digitales se agitaron, se encresparon, se convirtieron al fin en mareas (internet, en el Perú de los 90s).
Empiezo con una pregunta: ¿por qué en toda la web de la red científica peruana no hay ni una mención a quien fuera su fundador y el impulsor de sus principales logros?
José Soriano volvió al Perú decidido a masificar el acceso y uso de internet, motivado por una experiencia personal. Conformó una asociación de 43 instituciones que iniciaron el uso del correo electrónico en 1991. Algunos años más tarde se había conformado un equipo que se identificó con la innovación y el desarrollo, los pioneros. El Perú se anticipó al resto de países latinoamericanos en la producción de contenidos en la web, el uso de listas de discusión (listas de interés), la cantidad de usuarios individuales, los precios más bajos para el acceso, pero, sobretodo, se diferenció de todos al promover el modelo de cabinas públicas que, hasta el día de hoy, es el principal medio de acceso público a internet. El proyecto se llamó La Red Científica Peruana – RCP y fue el primer proveedor de internet en el Perú y el referente latinoamericano de las tecnologías de la información para el desarrollo. Sobre su historia, seguramente, escribiré más en este blog.

Lambayecano, José Soriano logró que la sociedad civil peruana tuviera incidencia en las políticas de telecomunicaciones (Foto - Soriano de la RCP: en el ojo de la tormenta. Caretas 1402, 1996)
El enemigo público de la Red, en esos años, fue la Telefónica, acostumbrada a operar en condiciones de monopolio. No sólo incidía a su favor en las regulaciones públicas y hacía competencia desleal, también cortaba las líneas de acceso telefónico y ofrecía puestos y muy buenos sueldos al personal de la Red. Pude ser testigo directo de eso; también de la fuerte resistencia de RCP (vean este artículo de Caretas, de 1996). José Soriano se convirtió en su principal enemigo y, vaya métodos, intentaron comprarlo ofreciéndole miles de dólares y un puesto en el Brasil. No aceptó. Luego escribiré más y con mayor diligencia sobre la “guerra rcp-telefónica”, pues es parte de la historia del internet peruano.
Conocí a José Soriano en 1993. Al escucharlo había que decidir si creer en su visión y arriesgarse o dar media vuelta. Muchos hicieron lo segundo, lo cual puede ser entendible en el Perú de esos años. Imagina que estás en los 90s y alguien te dice: “… y de esa forma habrá miles de cabinas públicas con miles de peruanos utilizándolas” o “…y el Perú será el centro tecnológico del internet latinoamericano!”. Había que creer que los peruanos éramos capaces de liderar algo, de innovar. Todo un reto para la época. Una de las últimas veces que vi a José Soriano en la RCP estaba conversando con uno de quienes apoyaron su partida. Le decía que había que diseñar páginas web personales que permitieran una fácil publicación de artículos, que eso generaría una gran interactividad y producción de información. Él las llamaba “pizarras” -de hecho era malo para bautizar productos- y nunca se hicieron. Me ha venido ese recuerdo de hace 10 años porque, ya sabes, estoy usando una pizarra, un blog.
Al crear Mareas digitales, mientras escribía una corta biografía en el Perfil, quise poner que participé en el proyecto de la red científica peruana – internet perú y añadí: “que comandaba José Soriano Mateos”. Ahora escribo este post porque todo lo que he dicho es cierto y porque hay que saber reconocer los méritos de nuestros compatriotas. Mencionaré cuando sea pertinente a José Soriano. Lo haré en el día mundial de las telecomunicaciones y siempre que se discuta sobre cómo se han conformado las mareas digitales en el Perú.
En la actual web de la RCP se promueven más bien los servicios de la Telefónica, su socia. La respuesta a mi pregunta inicial es que han perdido la memoria institucional, además de la visión, los objetivos de desarrollo y la presencia nacional. Es mucho pedir a Rolando Toledo y Sandro Marcone, quienes la dirigen actualmente, que recuerden que José Soriano no sólo les dio trabajo, también dirigió todos los logros que exponen en su sección Quiénes somos. ¿Y quiénes son ellos? Ese será tema de otro post.
El Huaral Valley
12 marzo 2009
Por Maicu Alvarado
La marea digital puede traerte a Huaral, un valle agrícola al norte de Lima desde donde escribo hoy.
Huaral es desde hace algunos años un espacio de experimentación, aprendizaje y puesta en práctica de acciones de desarrollo utilizando tecnologías de información y comunicación. Estudiantes y profesionales, investigadores y técnicos, peruanos y extranjeros, han venido a este valle agrícola a compartir experiencias, enseñar, aprender y apoyar el desarrollo de un sistema de información agraria local. Un lugar de encuentro relacionado con el silicio de los semi-conductores y las computadoras.

- Vista satelital del valle de Huaral (obtenida con el Google Earth). El valle se va anchando desde los Andes hasta el Océano Pacífico. En color verde se ven las 20,000 hectáreas de cultivo divididas en 6,300 parcelas.
Todo empezó con una buena idea acogida por la Junta de Regantes de Huaral, una asociación de más de 6,000 agricultores que hoy tiene un sistema de información que, entre otras cosas, le permite hacer un monitoreo de todos los cultivos y una mejor gestión del agua de riego. El sistema utiliza software (libre) programado localmente y una red informática con enlaces inalámbricos que se mantienen, también, localmente.
Esta experiencia, pionera en el espacio rural peruano, llamó la atención de expertos que empezaron a llegar a Huaral desde muchos distintos países. Referentes del internet latinoamericano y muchos conocidos investigadores de las tecnologías de la información para el desarrollo han pasado por Huaral. Se organizaron talleres nacionales e internacionales sobre software libre, wireless, telecentros y otros temas relacionados con la informática, la radio y el internet; y se recibió a muchos estudiantes, de diversas carreras, que hicieron sus tesis en el valle.
El movimiento descrito continúa pero este primer post de Mareas digitales quiere hacer un reconocimiento desde Huaral a todos aquellos que se quedaron a aprender y trabajar por un tiempo. Vaya un saludo para todos los peruanos y extranjeros, hombres y mujeres, que recorrieron el valle haciendo amigos y trabajando duro.
Continúa el aprendizaje, también las capacitaciones, investigaciones, experimentación y desarrollo en el valle de Huaral. La marea digital puede ser propicia para aprovechar el conocimiento acumulado e ir construyendo un Silicon Huaral Valley.
Ya sabes que puedes atracar tu velero por aquí.